CRUZA UN FANTASMA LA NIEBLA

En esta lluvia gris me precipito
como una melodía inalterable,
una nostalgia que conoce el grito,
una melancolía incalculable.

En esta soledad tal vez palpito;
con este corazón que ya no es mío,
con este corazón del infinito,
con este pedacito de vacío.

La lluvia volverá todas las tardes
y todas las mañanas de mi vida,
como la sensatez de los cobardes,
como una resonancia repetida.

Lluvia porque la lluvia es del abismo
mientras cruza un fantasma por la niebla
y se me desenrieda un espejismo
del otoño partido que me puebla.

Lluvia porque esta lluvia, paginantes,
reconoce un rumor de basamento,
nacido como el sol y como el viento
y como el horizonte, pero antes.

Gotas en los cristales de aquel viejo
país que el tiempo recluyó de hastío,
lluvia del otro lado del espejo;
la lluvia se parece tanto al frío...

Y lluvia, paginantes, lluvia y mito
atravezado de remordimientos,
lluvia y dolor, de un sueño que está escrito,
y la jauría de los pensamientos.

Y lluvia una vez más, de madres blancas
y de pañuelos blancos en la plaza,
y lluvia de las últimas barrancas,
y de los muertos que no tienen casa.

LUIS ALBERTO BATTAGLIA


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disponible 2008